Migración y movilidad
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Financiador: Agencia de Cooperación Alemana (GIZ)
Duración: Diciembre de 2025 – febrero de 2026
Temáticas: Movilidad, migración, transporte público
Ubicación: Colombia, Perú y Ecuador (Latinoamérica y el Caribe)

En las ciudades latinoamericanas, la movilidad no es solo un asunto de transporte; es un derecho habilitador que define si una persona puede trabajar, estudiar o acceder a servicios de salud. Para la población migrante en Colombia, Perú y Ecuador, el acceso a sistemas de transporte seguros y asequibles es el puente hacia una integración socioeconómica real y una coexistencia pacífica en las comunidades de acogida. Este proyecto nace con el propósito de entender esas interdependencias y proponer soluciones concretas que mejoren la calidad de vida de quienes han tenido que cruzar fronteras en busca de un nuevo comienzo.

Despacio desarrolló tres actividades principales:

  • Investigación y diagnóstico detallado: realizamos un análisis descriptivo basado en literatura académica y técnica, complementado con entrevistas a expertos en los tres países para capturar realidades territoriales que a veces se pierden en los documentos oficiales.
  • Diseño de propuestas estratégicas conceptuales: a partir de los hallazgos, formulamos fichas de estrategias (algunas generales y otras detalladas) orientadas a mitigar las barreras de acceso al transporte y a combatir la estigmatización.
  • Consolidación de hallazgos y rutas de acción: generamos informes con recomendaciones técnicas y presentaciones de resultados para guiar la implementación de políticas públicas más inclusivas en la región.

La movilidad como puente para la coexistencia

Entendemos la coexistencia pacífica como la gestión armoniosa de la diversidad en espacios compartidos. En el transporte público, esto se traduce en transformar los lugares de tránsito en espacios de respeto mutuo, eliminando prejuicios y sentimientos de rechazo. El estudio reveló que la movilidad urbana es un escenario crítico donde se manifiestan tanto la solidaridad como la xenofobia.

Para profundizar en este vínculo, nuestra metodología integró tres categorías fundamentales: movilidad humana, transporte urbano y actividades de cuidado. Esta última es vital, ya que gran parte de los desplazamientos de las mujeres migrantes están ligados al sostenimiento de la vida: llevar niños a la escuela, realizar compras o tejer redes de apoyo comunitario.

Para muchas personas migrantes, el transporte no es solo un medio para llegar al trabajo: es el espacio donde trabajan y construyen sus medios de vida.

¿Cómo se mueven los migrantes en la región?

Los patrones de movilidad varían, pero hay una herramienta universal: la caminata. Al llegar a una ciudad nueva, caminar es el medio principal para reconocer el territorio, buscar alojamiento y preguntar por vacantes de empleo. En ciudades como Cuenca, identificamos que las mujeres recicladoras pueden caminar hasta 16 km diarios cargando material de trabajo, lo que evidencia una situación de vulnerabilidad física y económica extrema.

Por otro lado, el transporte público formal presenta barreras que van más allá del costo del pasaje. En muchas ocasiones, la falta de una identificación oficial impide acceder a tarjetas personalizadas o subsidios existentes. Además, existe un fenómeno de “autoexclusión”: migrantes que evitan usar ciertos sistemas por temor al rechazo o por la percepción de que serán discriminados.

El transporte como espacio de trabajo

Un hallazgo central del diagnóstico es que, para muchos migrantes, las vías y los sistemas de transporte no son solo medios para llegar al trabajo, sino el trabajo mismo.

  • Economía de plataformas: en Bogotá, se estima que hasta el 60 % de los repartidores de aplicaciones como Rappi son ciudadanos extranjeros. Estos trabajadores suministran sus propios medios (bicicletas o teléfonos inteligentes) y operan bajo una vulnerabilidad acentuada al estar expuestos constantemente a la inseguridad vial y a agresiones en el espacio público.
  • Transporte informal y ventas: en localidades como Kennedy (Bogotá), el bicitaxismo ha surgido como una fuente de empleo accesible que suple las deficiencias del sistema formal. Asimismo, es común la presencia de «charleros» o vendedores ambulantes en los buses de Cali y Quito, lo que a menudo genera tensiones en la convivencia con los pasajeros locales.

Estrategias para una transformación real

A partir de los 30 problemas identificados, propusimos una serie de estrategias prioritarias enfocadas en cuatro grandes grupos: precariedad laboral, investigación y generación de datos, estigmatización y acoso, y otras necesidades específicas.

  1. Inserción laboral y apoyos económicos

Una de las barreras más críticas es la falta de recursos para cubrir los traslados durante los primeros meses de empleo. Propusimos el “bono de proximidad”, un subsidio temporal de transporte diseñado para garantizar que las personas migrantes puedan asistir a entrevistas de trabajo y completar sus etapas de inducción sin que el costo del pasaje sea un impedimento.

  1. Combate al acoso y la xenofobia

La violencia de género y la discriminación son realidades latentes en el transporte público. Sugerimos la transversalización del enfoque diferencial mediante la implementación de protocolos de actuación específicos y hojas de ruta de atención para personas migrantes que sufren acoso. Experiencias como “Cero Acoso” en Quito muestran que es posible mejorar la percepción de seguridad mediante campañas enfocadas y rutas de denuncia claras.

  1. Mejora de la información y cooperación

La investigación técnica en esta intersección es aún incipiente. Por ello, una estrategia clave es la promoción de la cooperación científica regional para generar evidencia sólida sobre los flujos migratorios y sus necesidades de movilidad, permitiendo que las decisiones de política pública se basen en datos y no en suposiciones.

Conclusiones y futuro

Este proyecto para la GIZ mapeó dificultades y, además, sembró ideas para una planificación urbana que no deje a nadie atrás. La integración exitosa de la población migrante depende de nuestra capacidad para ver las calles y los buses como espacios de oportunidad y dignidad. Desde Despacio seguiremos trabajando por ciudades donde la movilidad sea una herramienta de libertad y no una barrera adicional para quienes buscan un hogar en nuestra región.

Contribución de autoras/autores

  • Anabella Rodríguez: Redacción – borrador original.
  • Freddie Bossa: Revisión y edición.

Temáticas del proyecto: ,

Ubicación del proyecto:

Ubicación Principal
Colombia
Perú
Ecuador